

¡NI PACTO - NI
CONCILIACION!
¡PROFUNDICEMOS
¡CON
LA CLASE TRABAJADORA!
La clase
trabajadora venezolana el pasado 15 de Febrero en profunda conexión a la
construcción del socialismo y al liderazgo del Presidente Chávez, asumimos una
participación activa y patagónica, a través del Frente de Trabajadores por el
SI del PSUV. Nuestro aporte al igual que el del resto de los movimientos
sociales fue fundamental, a pesar de la falta de respuestas de alcaldes,
gobernadores, Instituciones del Estado y Ministerios, madura y conscientemente
nos expresamos, y mayoritariamente apoyamos la enmienda para hacer posible la
reelección del Presidente Chávez, camino a la profundización de la lucha de
clases y al socialismo.
Los trabajadores
del sector público y privado, hemos sido sometidos a una ofensiva por parte de
la burguesía capitalista y de sectores del Gobierno con posturas claramente
Antiobreras, que se expresan desde la negativa a cancelar derechos
fundamentales, despidos de trabajadores y sus dirigentes sindicales,
persecución y terrorismo laboral, hasta la intención de cercenar derechos
fundamentales como la huelga, la libertad sindical o el derecho a la
contratación colectiva.
Esta ofensiva se
desata contra la clase trabajadora, por asumir un compromiso con el proceso
bolivariano y con su líder, ante la conflictividad social en el país, que
refleja claramente la lucha de clases que vivimos, y que se profundiza para el
avance del proceso de cambio.
En ese marco, la
burguesía y el capitalismo agrupado en CONINDUSTRIA, FEDECAMARAS, FEDENAGA, CAVIDEA,
y otros sectores, han recibido privilegios fundamentales en este Gobierno tales
como créditos bancarios, divisas preferenciales, compras del Estado,
exoneración del IVA y de deudas entre otros, pero no han respondido a las
exigencias del pueblo venezolano en materia de soberanía alimentaria y otros
rubros, y mucho menos respetado los derechos humanos o laborales, por el
contrario han incrementado la explotación de los trabajadores y sus ganancias.
En el sector
privado esta ofensiva es particularmente grave como lo que se ha expresado en
FEXTUN, Corporación
Por su parte los
partidos políticos de oposición, cenáculos de los sectores capitalistas
nacionales y transnacionales aplican su visión de país en los espacios
recientemente asumidos por ellos, donde la explotación forma parte de la sociedad
para mantener su estatus, subordinando lo humano al mercado. Las gobernaciones
o alcaldías como la de Maracaibo, Táchira, Miranda y alcaldía metropolitana,
hoy bajo su cargo aplican estas políticas y despiden varias decenas de miles de
trabajadores en estas instituciones, sumado a medidas de privatización de servicios
públicos como el aseo urbano en la ciudad de Maracaibo, tratando de revertir
los avances sociales y de lucha contra la explotación, que hemos puesto en
marcha con la revolución bolivariana.
Por su parte en el
sector público existe una “tecnoburocracia”
enquistada en las Instituciones, que hacen de la política y de la tecnocracia,
herramienta para conservar sus privilegios, aislando a los sectores sociales organizados
y garantizando la “gobernabilidad” de los espacios estratégicos, como única
posibilidad de preservar su sobre vivencia. No promueven nuestro propio modelo,
nuestra propia manera de enfrentar los retos, sus principales enemigos somos
los movimientos sociales y particularmente la clase trabajadora, a quienes
persiguen, excluyen, cooptan y secuestran con el fin de eliminar su perspectiva
de clase.
La “tecnoburocracia”
se recicla y se desdibuja con un discurso revolucionario “rojo rojito”,
actúa solapadamente para impedir el avance del socialismo expresado en la soberanía,
la justicia social, la preeminencia de lo humano por encima del mercado, en fin
en lo expresado en el Proyecto Nacional Simón Bolívar.
La ofensiva más
radical se inicia con la política expresada en los lineamientos técnicos
financieros de la saliente gestión del Ministerio de Planificación y
Desarrollo, que afecta directamente, desde la discusión del Contrato Marco de
La “tecno
burocracia” devenga salarios muy elevados, al igual que los altos
funcionarios de la mayoría de las Instituciones, Presidentes, Directores, que
les permite cubrir más allá de sus necesidades, inclusive el lujo y la
ostentación. Salarios estos que no tienen ninguna razón política ni lógica de
existir, cuando está en marcha una revolución. Hay un abultamiento excesivo de
las Nóminas mayores, de Gerencias, Vicepresidencias, con “enormes” privilegios,
tráfico de influencias y nepotismo, que aumentan los costos de la gestión del
Estado, que no repercuten en eficacia, eficiencia, respuestas al pueblo y
reconocimiento de derechos a los trabajadores en Instituciones como el Metro de
Caracas, Banco Industrial de Venezuela, CGV, SIDOR, CADAFE, PDVSA, IFE, IPASME
y otros.
Otro mecanismo de castigo
es el despido a trabajadores y dirigentes sindicales, particularmente en el
sector público donde existen cerca de 400 órdenes de reenganche, que han sido
reiteradamente desacatadas por los funcionarios de esas Instituciones y
últimamente acuden a instancias judiciales para penalizar la movilización
social y laboral, siendo casos emblemáticos el del IFE con cerca de 50
despidos, PETROCASA, CSB, MERCAL, IPOSTEL, Vicepresidencia de la República, FUNDACITE,
y otros.
El Ministerio del
Trabajo, por su parte expresó profundas contradicciones en su interior, por un
lado el saliente Ministro Roberto Hernández, quien ha dedicado su vida a la
lucha por los trabajadores y perfiló una política hacia la unidad y la
justicia; y por otro, la política ejecutada por el Vice-Ministro Abraham Mussa,
de abierta colaboración con la oligarquía.
Las Inspectorías
del Trabajo en el país no dan respuestas oportunas a los trabajadores, su
deficiencia se expresa en el retraso de las providencias de reenganche, la
ausencia de fiscalización, el rechazo a los pliegos conciliatorios, la
discrecionalidad en el otorgamiento de las solvencias laborales, el retraso del
registro de sindicatos y de contrataciones colectivas, la desidia en la
asistencia en las procuradurías y en no hacer cumplir los derechos laborales, al
asumir un papel de MEDIADOR y no de órgano encargado entre otras cosas, de
restituir los derechos cuando les han sido violados a los trabajadores, lo que
coloca a la clase trabajadora en “indefensión” por parte del órgano administrativo
del Estado a quien compete la justicia laboral. Los trabajadores abrogamos la esperanza que con la designación de la
camarada Maria Cristina Iglesias se puedan solventar y corregir estas
incongruencias.
La Fiscalía, y los
Tribunales son parte de otros poderes públicos, cuya estructura actual no tiene
mayor cambio a la de la cuarta republica, poderes que aún responden a la
condición social de quienes acuden; y ajena de rendir cuentas al pueblo para
evaluar su función de garantes de la justicia, lo que profundiza la impunidad.
Expresamos nuestro
total desacuerdo con el diálogo con sectores de la burguesía y del movimiento
político, que expresan la política de salvar al capitalismo, dirigida desde el
Imperio Norteamericano. El diálogo, la participación y el protagonismo son con,
de y para los movimientos sociales. Los trabajadores no pagaremos por una
crisis generada por la burguesía y la tecnoburocracia.
Desde diferentes
sectores de trabajadores queremos expresar esta postura, tales como el Metro de
Caracas, Ferrocarril, Teatro Teresa Carreño, Universitario, Salud, Petrolero,
Petroquímico, Industrias Básicas de Guayana, Transnacionales del hierro,
Cemento, Centrales Azucareros, Educación, Farmacéutico, Industria Pesquera,
Alimenticia, Manufacturas, Empleados y obreros de
·
Apoyamos la política del Presidente Chávez de “NO
ALIARSE CON
·
Apoyamos la intervención de las empresas procesadoras
de arroz, ordenada por el Presidente de
·
Pedimos las sanciones previstas en
·
Acudiremos a las instancias competentes, como Contraloría General de
·
Exigimos el reenganche de los 400 despedidos de la
Administración Pública y de 600 despedidos en el sector privado, así como el cese inmediato de las causas en
tribunales penales y Fiscalía.
·
Solicitamos el inicio de las discusiones de la
contratación colectiva de
·
Exigimos a
·
Proponemos la eliminación de la Tercerización, como
capítulo especial en la nueva Ley Orgánica del Trabajo.
·
Proponemos la transformación del Código de Comercio,
instrumento del sistema capitalista que fortalece el liberalismo, privilegia el
mercado y cercena lo humano.
·
Declaramos persona no grata para los trabajadores, al ciudadano
Abraham Mussa como responsable de una política de apoyo a la burguesía y al
capitalismo.
·
Realizaremos asambleas y movilizaciones en cada una de
las Instituciones en conflicto y elaboraremos comunicados y volantes para
informar correctamente a la clase trabajadora y al pueblo venezolano, en todo
el país.
·
Seguiremos impulsando la soberanía de nuestros
recursos naturales, energéticos, agua, tierras, alimentación, comunicación, transporte,
minerales entre otros, así como la distribución equitativa de las riquezas.
·
Profundizaremos en la participación como modelo
democrático que garantice la soberanía, la distribución de las riquezas y el
funcionamiento eficaz de la gestión publica.
Por el Colectivo de Trabajadores en Revolución
(CTR-UNETE):
Por
el Colectivo de Trabajadores en Revolución
(CTR-UNETE).
Marcela
Máspero, Servando Carbone, Ramón Blasco, Eduardo Sánchez, José Rondón, Ana Yánez,
Avilio Echenique, Lily Rincón, Alberto Rodríguez, Edgar Jiménez, Luís Borges,
Ulises Betancourt, José A. García, Jesús Israel González, Wilmen Ramos, Deyanira
Romero, José Garay, Alexander Lozada, Yurbis Silva, Roger Escalante, Aldo,
Torres, Manuel Ureña, Yelitza Medina, Alexis
Salazar, Liliana León, Eleazar Machado, Maura Pacheco, Giovanni González,
Freddy Jiménez, Joel Level, Tomás Rangel, Carlos Partida, Franklin Zurita,
Reynaldo Bastidas, Xiomara Briceño, César Ninamango, Siomara Carmona, Alexander
Santos, Jorge Salas, Eduardo Espinoza, José Bermúdez, Richard Verde, Daniel
Álvarez, Sergio Castellanos, Carlos Quintero, Alberto Salcedo, Giuseppe Raspa,
Aquiles Vera, Marcos, Alejandro Hernández, Frank Ramírez, Carlos Hernando,
Felipe Gómez, Ramón Marín, Luis Villarroel, Argenis Esparragoza, José Campos,
Julio Pirto, Benjamín Moreno, Leída Machíz, Andrés Rengel, Luis Cardozo, Marlon
Mercado, Mercedes Torrealba, Berta García, Jorge Ladera, Yanoski Uzcátegui y
cerca de 5000 dirigentes sindicales, agrupados en cerca de 800 sindicatos de
base, Federaciones Nacionales y Regionales.
Otros
Sindicatos apoyantes: Taide Segnini (SINTRA-MRE), Héctor López (STP-CARACAS),
Pedro Duran (SINTRA-PROAV-VENEVISION), Juan Madrid (SINTRABIV), (SINBOTBIV),
Héctor Sanzana (SEFH-MPPC y T), Norma Guanipa, Ramón Becerra y Miguel Rivero
(SIBOTRANAUCO), Yuraima Álvarez (SINBOTRAHOTEL) Raymer Noruega (SINSTRAFEZA),
Pedro Rosales (SEPITIVIC), Jesús Henríquez (SINTEC-CNE), José Márquez
(SINTEC-CNE), Miriam Mijares (sector salud) Jesús Martínez (SINTRAMCT) Alberto
Rodríguez (CANAL-i), SINATRAUCV, FETRAMECO, SUTRAFUNTECA, FENTRASEP, SODIVIC,
MAISANTA SETRAIDEA, SINTRAFUNFAL, TRABAJADORES DE BASE DEL METRO DE CARACAS,
Julio Ovalles (CRTS) y se suman más de Ochocientos sindicatos del sector
público y privado de los estados Aragua, Amazonas, Anzoátegui, Apure, Barinas,
Bolívar, Carabobo, Delta A., Falcón, Guárico, Lara, Mérida, Miranda, Monagas,
Nueva Esparta, Portuguesa, Sucre, Trujillo, Vargas y Zulia.